Las autoridades sanitarias de Estados Unidos emitieron un retiro preventivo de más de 11.100 frascos del medicamento Ziac, utilizado para tratar la hipertensión arterial, después de detectar una contaminación cruzada durante el proceso de fabricación. Aunque la noticia ha generado preocupación entre los pacientes, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aclaró que el retiro fue clasificado como Clase III, el nivel de riesgo más bajo dentro de su sistema de alertas.
¿Qué ocurrió con Ziac?
El medicamento afectado es Ziac, una combinación de bisoprolol fumarato (un betabloqueante) e hidroclorotiazida (un diurético), ampliamente utilizada para controlar la presión arterial alta y reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Durante controles internos de calidad, el fabricante Glenmark Pharmaceuticals detectó la presencia de trazas de ezetimiba, un medicamento destinado al tratamiento del colesterol, en algunos lotes del antihipertensivo. Según la investigación, la contaminación cruzada ocurrió porque ambos productos se elaboraban en las mismas instalaciones de producción.
¿Qué significa un retiro Clase III?
La FDA clasifica los retiros de medicamentos en tres categorías:
- Clase I: Existe una alta probabilidad de que el producto provoque consecuencias graves para la salud o incluso la muerte.
- Clase II: Puede causar problemas temporales o médicamente reversibles, aunque el riesgo de daños graves es bajo.
- Clase III: Es poco probable que el producto cause efectos adversos importantes para la salud, pero se retira porque no cumple completamente con los estándares de calidad o fabricación.
En este caso, la FDA indicó que las pequeñas cantidades de ezetimiba encontradas no representan un riesgo significativo para la mayoría de los pacientes, razón por la cual la alerta recibió la clasificación más baja.
¿Qué lotes fueron retirados?
El retiro afecta presentaciones de:
- Frascos de 30 tabletas.
- Frascos de 100 tabletas.
- Frascos de 500 tabletas.
Los lotes involucrados presentan fechas de vencimiento comprendidas entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, por lo que farmacias, distribuidores y centros médicos fueron instruidos para revisar su inventario y retirar inmediatamente los productos afectados.
¿Qué deben hacer los pacientes?
Los especialistas recomiendan no suspender el tratamiento por cuenta propia, ya que dejar de tomar un medicamento para la presión arterial de forma repentina puede aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Quienes tengan alguno de los lotes afectados deben:
- Verificar el número de lote del medicamento.
- Consultar con su médico o farmacéutico antes de realizar cualquier cambio en el tratamiento.
- Seguir las instrucciones del fabricante y de la FDA para la devolución o sustitución del producto.
Un retiro preventivo, no una emergencia sanitaria
Aunque la noticia puede resultar alarmante, la clasificación Clase III indica que la medida fue adoptada principalmente por razones de control de calidad y prevención, más que por un peligro inmediato para la salud pública.
Las autoridades sanitarias continúan supervisando el retiro mientras el fabricante refuerza sus procesos de producción para evitar futuras contaminaciones cruzadas. La recomendación principal es mantener la calma, revisar si el medicamento pertenece a los lotes retirados y consultar con un profesional de la salud antes de modificar cualquier tratamiento.









