Casi todos conocemos nuestro grupo sanguíneo por un análisis, una cirugía o una donación, y rara vez volvemos a pensar en él. Sin embargo, en los últimos años varios estudios lo han relacionado con ciertos riesgos de salud que aparecen con la edad. ¿Significa eso que hay personas que envejecen más despacio solo por su tipo de sangre? La respuesta corta es: no tanto como dicen los titulares.
Primero, ¿qué es el grupo sanguíneo?
El grupo depende de unas moléculas llamadas antígenos que están en la superficie de los glóbulos rojos. Quien tiene el antígeno A es del grupo A; quien tiene el B, del grupo B; quien tiene ambos, del AB; y quien no tiene ninguno, del grupo O. El factor Rh (positivo o negativo) es otra clasificación distinta. Todo esto se hereda de los padres y no cambia a lo largo de la vida.
La ventaja que se le atribuye al grupo O
El hallazgo más consistente tiene que ver con la coagulación. Las personas de los grupos A, B y AB tienen, en promedio, niveles más altos de dos proteínas que ayudan a formar coágulos: el factor de von Willebrand y el factor VIII. Grandes estudios de población las asocian con un riesgo algo mayor de trombosis venosa y, en menor medida, de infarto y otros problemas cardiovasculares.
De ahí viene la idea de que el grupo O “envejece mejor”: las enfermedades del corazón y la circulación son de las que más pesan con los años. Pero la diferencia es modesta y se refiere a promedios de miles de personas, no a lo que le pasará a cada uno.
Ningún grupo sale ganando en todo
- Grupo O: se asocia con mayor tendencia a las úlceras de estómago y a sangrar un poco más ante una herida.
- Grupo A: varios estudios lo relacionan con un riesgo algo mayor de cáncer de estómago.
- Grupo AB: una investigación publicada en 2014 en la revista Neurology lo asoció con más problemas de memoria en adultos mayores, un vínculo que probablemente pasa por la salud de los vasos sanguíneos.
- Grupo B: tiene resultados mixtos, sin una tendencia clara.
Son asociaciones estadísticas, no causas directas. Tener un grupo u otro no garantiza ni condena a nada.
Entonces, ¿alguien envejece más lento?
Hoy no hay pruebas sólidas de que un grupo sanguíneo haga envejecer más despacio. Los estudios sobre longevidad dan resultados contradictorios según el país y la población estudiada, y el efecto del grupo, cuando aparece, es pequeño comparado con el de los hábitos, el entorno y otros factores genéticos.
Lo que sí pesa más que tu tipo de sangre
- Mantener la presión arterial, el azúcar y el colesterol bajo control.
- No fumar y moderar el alcohol.
- Moverte a diario: caminar a paso rápido, nadar, andar en bicicleta o hacer ejercicios de fuerza.
- Dormir entre siete y nueve horas.
- Comer más verduras, frutas, legumbres y granos integrales, y menos ultraprocesados.
- Hacerte los controles médicos que te correspondan por edad.
Preguntas rápidas
¿Sirve hacer una dieta según el grupo sanguíneo? No hay evidencia de que funcione. Quienes mejoran con esas dietas lo hacen porque comen mejor en general, sin importar su grupo.
Si no soy del grupo O, ¿debo preocuparme? No. Pero si tú o tu familia tienen antecedentes de trombosis, vale la pena comentarlo con tu médico, sobre todo antes de una cirugía, un viaje largo o de empezar anticonceptivos hormonales.
Conocer tu grupo sanguíneo es un dato útil, pero la forma en que envejeces depende mucho más de lo que haces cada día.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.








