En redes sociales circula desde hace años una afirmación que suena alarmante y tranquilizadora al mismo tiempo: «tu cuerpo te avisa exactamente un mes antes de un infarto». El problema es que no es exactamente cierta. Y entender por qué importa puede, literalmente, salvar vidas.
Lo que dice la ciencia: el mito del «mes antes»
El cardiólogo Mario Fitz Maurice, especialista en arritmias y miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología, lo aclara sin rodeos: «Un infarto se denomina IAM (infarto agudo de miocardio), los síntomas los da en agudo; esto significa en el momento, no un mes antes. Por eso se llama agudo y no crónico.» Chequeado
La Clínica Mayo confirma que «algunos ataques cardíacos se producen de repente, pero muchas personas tienen signos y síntomas de advertencia horas, días o semanas antes.» El plazo de un mes es arbitrario y carece de respaldo científico preciso. LupaMedia
Entonces, ¿no hay ninguna señal previa? Sí la hay. Pero se llama de otra manera y requiere entenderse bien.
El verdadero aviso: la angina inestable
Lo que la gente suele describir como «preinfarto» es lo que los cardiólogos denominan angina de pecho inestable. Los síntomas se manifiestan como una opresión en el centro del pecho que parece ir y venir. Esta intermitencia es lo que confunde al paciente, llevándolo a creer que el peligro ha pasado. Es vital comprender que estos episodios intermitentes son el corazón pidiendo ayuda antes de que ocurra un infarto definitivo. Centro Médico ABC
La angina inestable es un signo de advertencia de que el ataque cardíaco puede suceder pronto y necesita tratamiento de inmediato. MedlinePlus No es una condición que se pueda observar durante semanas sin actuar.
Las señales que sí están documentadas
Se estima que dos de cada tres personas que han sufrido un ataque al corazón han notado una opresión en el pecho unos días o semanas antes de sufrir la parada cardíaca. Este dolor viene y va, se concentra en el pecho, dura unos minutos y en la mayoría de los casos irradia hacia la mandíbula, el brazo izquierdo, el cuello o los hombros. Solidaridad Intergeneracional
Además del dolor torácico, los cardiólogos documentan otras señales que preceden al evento en días o semanas:
Fatiga inexplicable. Muchas personas reportan haber sentido un cansancio extremo y sin explicación días antes de sufrir un infarto. Este síntoma debe evaluarse especialmente si se acompaña de sudoración fría. Centro Médico ABC
Falta de aire en reposo. La dificultad respiratoria que aparece sin esfuerzo físico, junto con cansancio extremo, náuseas, mareos y debilidad, son síntomas que pueden preceder al infarto. Euskadi.eus
Síntomas atípicos, especialmente en mujeres. En diabéticos, personas mayores o mujeres, la presentación puede ser atípica: ansiedad sin motivo claro, cansancio brusco excesivo, náuseas, vómitos e indigestión. Quironsalud
El problema que los cardiólogos señalan
El mayor problema es que estos síntomas frecuentemente se confunden con otras patologías habituales como dolores osteomusculares o incluso producidos por ansiedad. Y esto interfiere con el diagnóstico precoz, que es fundamental para recibir tratamiento a tiempo. Un ataque cardíaco implica que parte del corazón se muere, lo que puede llevar a la muerte del paciente o a importantes limitaciones para su vida futura. HOLA!
La angina inestable que aparece en reposo —al bañarse, peinarse, sin ningún esfuerzo— es una emergencia. No es algo que espere tratamiento la semana que viene.
Cuándo llamar al 112 sin dudar
Si se experimenta dolor opresivo en el centro del pecho que irradia al brazo izquierdo, mandíbula o espalda, acompañado de sudoración fría, mareo o sensación de muerte inminente, la respuesta correcta no es «esperar a ver si pasa». Es llamar a emergencias de inmediato. El diagnóstico precoz es fundamental y el tratamiento temprano es clave para evitar daño permanente al corazón. Solidaridad Intergeneracional
El cuerpo no siempre avisa con un mes de antelación. A veces avisa con horas. Lo que marca la diferencia es saber reconocer las señales y actuar antes de que sea demasiado tarde.







