Las 7 palabras arameas que Jesús realmente pronunció y que cambian completamente el cristianismo

Durante siglos, millones de creyentes han leído las palabras de Jesús en griego, latín o en traducciones modernas. Sin embargo, Jesús no hablaba ninguno de esos idiomas. Su lengua cotidiana fue el arameo, el idioma vivo del pueblo judío en Galilea y Judea en el siglo I.
Cuando volvemos a esas palabras originales, el mensaje cambia de tono, profundidad y, en algunos casos, de significado.
Estas son 7 palabras o expresiones arameas auténticas atribuidas a Jesús que, al comprenderlas en su contexto original, transforman radicalmente la manera en que entendemos el cristianismo.
1. “Abba” — No significa solo “Padre”
Cuando Jesús se dirige a Dios como “Abba”, no está usando una palabra formal ni distante.
En arameo, Abba es una expresión íntima, cercana, incluso infantil. Podría traducirse como:
- “Papá”
- “Padre querido”
- “Padre cercano”
🔎 Impacto profundo:
Jesús no presenta a Dios como un juez frío, sino como una presencia amorosa y accesible. Esto rompe con la imagen del Dios lejano y temible dominante en muchas tradiciones religiosas antiguas.
👉 El cristianismo original no nace del miedo, sino de la confianza.
2. “Talitha qum” — No es una orden, es ternura
Cuando Jesús resucita a la hija de Jairo, dice: “Talitha qum”.
Traducido literalmente del arameo sería algo como:
“Niñita, cariño… levántate”
No es un mandato autoritario. Es la voz de alguien que despierta a una hija con delicadeza.
🔎 Lo que cambia:
Jesús no actúa como un taumaturgo distante, sino como alguien profundamente humano, compasivo y afectuoso.
👉 El poder divino, aquí, se expresa a través de la ternura, no de la fuerza.
3. “Ephphatha” — Más que “ábrete”
Cuando cura a un sordomudo, Jesús pronuncia “Ephphatha”, que suele traducirse como “ábrete”.
Pero en arameo implica algo más amplio:
- Ábrete a la vida
- Ábrete a la comunicación
- Ábrete a la relación con los demás
🔎 Nueva lectura:
No es solo una curación física, sino una liberación interior. Jesús sana la capacidad de escuchar y ser escuchado.
👉 El mensaje cristiano no trata solo de milagros, sino de reintegrar al ser humano a la comunidad y al sentido de la vida.
4. “Mamón” — No es solo dinero
Jesús dice: “No podéis servir a Dios y a Mamón”.
Mamón no significa simplemente “dinero”. En arameo, representa:
- La riqueza que domina
- La seguridad falsa
- Aquello en lo que depositas tu confianza absoluta
🔎 Cambio clave:
Jesús no condena el dinero en sí, sino la idolatría de la seguridad material.
👉 El verdadero conflicto no es pobreza vs. riqueza, sino confianza en Dios vs. confianza en el control.
5. “Raqa” — El pecado de deshumanizar
Cuando Jesús advierte sobre llamar a otro “Raqa”, no se refiere a un simple insulto.
En arameo, Raqa significa:
- “Vacío”
- “Inútil”
- “Sin valor como persona”
🔎 Revolución moral:
Jesús enseña que deshumanizar al otro es una violencia profunda, incluso sin golpes.
👉 El cristianismo original condena el desprecio, la humillación y el odio interior tanto como los actos externos.
6. “Eli, Eli, lema sabachthani” — No es desesperación
La famosa frase de la cruz suele interpretarse como abandono total:
“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
Pero en el contexto judío-arameo, esta frase inicia el Salmo 22, que comienza con angustia pero termina en confianza y esperanza.
🔎 Sentido oculto:
Jesús no está perdiendo la fe, sino orando un salmo completo, incluso en el dolor extremo.
👉 No es un grito de derrota, sino una oración de confianza en medio del sufrimiento.
7. “Shlama” — Paz no es tranquilidad
Cuando Jesús desea la paz, el término arameo Shlama (equivalente a Shalom) no significa ausencia de problemas. Significa:
- Plenitud
- Armonía interior
- Vida en equilibrio con Dios, los demás y uno mismo
🔎 Cambio radical:
La paz cristiana no es comodidad, sino plenitud incluso en medio de las dificultades.
👉 Jesús no promete una vida fácil, sino una vida con sentido.
Conclusión: el cristianismo antes de ser religión
Cuando regresamos al arameo, el cristianismo deja de parecer una doctrina rígida y se revela como algo mucho más profundo:
✨ Un camino de cercanía
✨ Un mensaje de dignidad humana
✨ Una espiritualidad basada en la relación, no en el miedo
Las palabras originales de Jesús no endurecen la fe… la humanizan.
Y tal vez por eso siguen siendo tan incómodas hoy como hace dos mil años.



