Cuando una persona mayor está cerca de la muerte, su cuerpo muestra estas 4 señales – Ten mucho cuidado

Hablar de la muerte nunca es sencillo. Sin embargo, comprender las señales físicas que pueden aparecer en la etapa final de la vida permite actuar con mayor sensibilidad, preparación y cuidado.
En personas mayores, el cuerpo suele mostrar ciertos cambios progresivos cuando se aproxima el final natural. Reconocerlos no significa perder esperanza, sino ofrecer acompañamiento digno, evitar sufrimiento innecesario y tomar decisiones informadas junto a profesionales de la salud.
Estas son cuatro señales frecuentes que los especialistas en cuidados paliativos observan cuando una persona mayor se acerca a la fase final de vida.
1. Cambios profundos en la respiración
Uno de los signos más notorios es la alteración en el patrón respiratorio.
Puede presentarse:
- Respiración irregular
- Pausas prolongadas entre inhalaciones
- Sonidos húmedos debido a secreciones acumuladas
- Episodios de respiración muy superficial seguidos de respiraciones profundas
Este patrón ocurre porque el cuerpo comienza a reducir su actividad metabólica. El sistema respiratorio ya no responde con la misma eficiencia.
Es importante mantener la calma. Estos cambios suelen formar parte del proceso natural. No obstante, si generan angustia visible en la persona, es fundamental consultar al equipo médico para evaluar medidas de confort.
2. Disminución significativa del apetito y la sed
Cuando el organismo se prepara para el final, sus necesidades energéticas disminuyen drásticamente.
La persona puede:
- Comer muy poco o rechazar alimentos
- Dormir durante gran parte del día
- Mostrar menor interés por líquidos
Forzar la alimentación puede resultar incómodo e incluso contraproducente. En esta etapa, el enfoque suele centrarse en la hidratación mínima necesaria y en el bienestar general, no en mantener una nutrición convencional.
La pérdida de apetito no siempre indica sufrimiento; muchas veces es parte del apagamiento progresivo del cuerpo.
3. Cambios en la conciencia y el estado mental
A medida que el sistema nervioso se debilita, pueden aparecer:
- Confusión temporal
- Desorientación
- Conversaciones aparentemente inconexas
- Mayor somnolencia
- Periodos de lucidez alternados con desconexión
Algunas personas reportan ver o mencionar a familiares fallecidos. Desde la medicina, estos episodios pueden explicarse por cambios neurológicos y metabólicos.
Lo más importante es responder con tranquilidad, evitar corregir de forma brusca y ofrecer presencia afectiva.
4. Cambios físicos visibles en la piel y la circulación
En los últimos días u horas, el cuerpo prioriza órganos vitales. Esto puede generar:
- Manos y pies fríos
- Cambios de coloración (tono azulado o pálido)
- Presión arterial más baja
- Pulso más débil
Estos signos reflejan que la circulación periférica disminuye gradualmente.
Aunque pueden resultar impactantes para la familia, forman parte del proceso fisiológico natural en el final de la vida.
¿Qué significa “ten mucho cuidado”?
No se trata de alarmarse, sino de actuar con responsabilidad:
- Evitar automedicar sin indicación profesional
- Consultar inmediatamente ante dolor intenso o dificultad respiratoria marcada
- Garantizar un entorno tranquilo y seguro
- Respetar los deseos expresados previamente por la persona
Los cuidados paliativos modernos buscan priorizar la comodidad y la dignidad, no prolongar innecesariamente el sufrimiento.
La importancia del acompañamiento
Más allá de las señales físicas, lo que marca la diferencia en esta etapa es la calidad del acompañamiento. La presencia serena, el contacto suave y las palabras tranquilizadoras pueden ser profundamente reconfortantes.
Cada proceso es único. Algunas personas experimentan cambios de forma gradual; otras, de manera más rápida. No existe un calendario exacto.
Una mirada humana
Entender estas señales permite prepararse emocionalmente y brindar apoyo adecuado. No significa que la muerte sea inmediata en todos los casos, pero sí que el cuerpo está atravesando una transición delicada.
Ante cualquier duda, siempre es imprescindible consultar con profesionales médicos. Este artículo tiene fines informativos y no sustituye evaluación clínica.
Hablar del final de la vida no es rendirse. Es aprender a acompañar con respeto, conciencia y cuidado.



